Las escenas que se vieron durante los últimos días en distintos supermercados con largas colas se empezaron a replicar, aunque en menor medida, a partir del lunes pasado en locales que venden elementos de entrenamiento y máquinas para ejercitarse, cuando ya era inminente el cierre de gimnasios para prevenir la expansión del coronavirus. La imagen se replicó en jugueterías, empresas de juegos de mesa y locales de venta de alimento para mascotas.

“Hay fila para entrar a la tienda desde que arrancó la semana. Parece Navidad. Después de un enero y febrero en que no había habido nada de movimiento ahora tenemos un 100% más de ventas. La gente se lleva de todo, pero sobre todo barras, discos y bancos”, contó a LA NACION Sergio, un empleado de un local ubicado en Scalabrini Ortiz al 400, en el barrio porteño de Villa Crespo, líder en venta de artículos deportivos.

El cierre de los gimnasios, explica, multiplicó la demanda de sus productos, y trabajó a capacidad plena hasta ayer, cuando se dispuso la cuarentena total. En tanto, Fernando, de Deportes Full, otro negocio sobre Scalabrini Ortiz, pero al 200, dijo que tienen mucha gente esperando afuera del local desde el lunes.

“No tomamos pedidos por teléfono para no comprometernos porque por ahí le dijimos a un cliente que sí tenemos algo y cuando viene a buscarlo no hay. Los distribuidores están colapsados y también los fletes con los que trabajamos porque no dan abasto con el caudal de despachos que también reciben de otros negocios como veterinarias”, agregó Sergio.

“Nosotros tenemos en general mucho público y hay más movimiento y compras de particulares, pero también bajaron los pedidos de escuelas. Quizás parece que hay mucha más gente, pero porque también las colas se hicieron afuera por un tema de cuidado y de prevención contra el virus”, explicó.

Más allá de esto, al igual que su colega, habló de un incremento en las ventas de pesas, discos, barras y mancuernas , todos elementos que sirven para entrenar desde el hogar.

Juegos de mesa: un boom que se aceleró

“Estamos vendiendo más que en Navidad”, dice Candelaria Mantilla, fundadora de Maldón, un emprendimiento familiar que se dedica exclusivamente al diseño y producción de juegos de mesa, cuya actividad se aceleró en las últimas semanas. Tuvieron más pedidos, crecieron los envíos y hasta se terminó el stock de algunos de sus productos.

“Lo que disparó todo es que la gente tuvo que quedarse en las casas. Ahí se empezó a vender un montón. Las familias compran para prepararse porque imaginaron que va a pasar lo mismo que en otros países con la cuarentena total”, dice Mantilla, quien junto a sus hermanos creó un catálogo de 20 títulos que incluyen El Erudito, El Melómano o El Memorioso.

El taller de Maldón en Palermo
El taller de Maldón en Palermo

Según cuenta, en las últimas semanas hubo un cambio en su rutina tradicional. Habitualmente, Maldón concentra sus ventas en locales físicos (librerías, jugueterías y supermercados), pero en las jornadas recientes se disparó la venta directa, a consumidor final.

La empresa tiene su sede en Palermo, donde arman los juegos y despachan los pedidos. Con la creciente demanda, algunos de los títulos más solicitados ya se agotaron. “En general todavía tenemos stock, pero aceleramos el armado para poder responder”, dice Mantilla.

En su operación habitual, Maldón manda a producir los elementos necesarios (cajas, fichas, cartas, tablero, entre otros) para conformar hasta 1000 ejemplares de cada título, y luego ensamblan las cajas conforme avanzan los pedidos. En este escenario, debieron incrementar el ritmo de su actividad en el taller para no ver comprometido el stock.

El taller de Maldón en Palermo
El taller de Maldón en Palermo

“Antes de que esto ocurriera veníamos creciendo, porque la tendencia de los juegos de mesa es muy fuerte. Hay cafés y bares especializados y afuera el sector crece 20% anual hace seis años. Esto está llegando al país”, agrega Mantilla.

La situación se replica en Devir Argentina, la empresa que trae al país el Catán, uno de los juegos de mesa más populares de los últimos tiempos. Con boom de llamados y mails, la empresa quintuplicó sus ventas en el último mes, en un fenómeno que combina el efecto coronavirus con el creciente interés por este producto.

“El Catán se agotó. Las previsiones para traer juegos para tres o cuatro meses volaron en enero y rompió cualquier proyección. La demanda se nota que sigue en alta. Recibo 30 mails por día preguntando”, dice Juan Del Compare, gerente de juegos organizados en la empresa, que importa sus productos desde las oficinas de la compañía en Barcelona. Sin venta directa, Devir comercializa sus juegos a través de una red de tiendas físicas, que incluye comiquerías y algunas casas especializadas.

El Catán, uno de los juegos de mesa más populares, llega al país procedente de España
El Catán, uno de los juegos de mesa más populares, llega al país procedente de España

La pandemia tuvo, sin embargo, su impacto negativo. Por las restricciones a la circulación, y de forma preventiva, debieron cancelar encuentros donde muchos seguidores se convocan para competencias de Catán y otros juegos.

“Suspendimos todas las actividades que estábamos haciendo, con tours por tiendas, demostraciones o torneos, pero replicamos lo que se hizo en la península ibérica de estimular que la gente se quede en casa y comparta a través de las redes a qué juegan y con quién”, dice Del Compare.

Las mascotas no se quedan afuera

Otro rubro que experimentó un boom impensado es el delivery de comida para perros y gatos. De acuerdo con Gonzalo Sisack Novillo, fundador de la plataforma Mis Pichos , desde el viernes los pedidos no dejaron de escalar y ante cada nuevo anuncio aumentaron un 50%.

Según él no crece tanto el ticket promedio ya que los productos que ellos venden son premium y una bolsa de 15 kilos de comida para perro oscila entre los $1000 y los $5000, sino que los clientes se multiplicaron por cuatro. Por caso ayer cerraron con una facturación diaria de $3 millones.

Y, más allá de la comida, Sisack Novillo dijo que hay mucho pedido de productos antipulgas porque los argentinos estarían muy preocupados por la higiene de su hogar ante una inminente cuarentena.

https://www.lanacion.com.ar/economia/boom-ventas-los-ganadores-menos-pensados-crisis-nid2345294

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